Quieren acabar con todo

La universalidad en la atención sanitaria hacía de España un ejemplo para toda Europa. El Gobierno de Mariano Rajoy, da un nuevo paso atrás y vuelve a colocar a España a la retaguardia de los países desarrollados.

A partir del primero de Septiembre de este año los inmigrantes en régimen irregular verán restringido su derecho sanitario a los casos de urgencia. Esta medida está recogida en el decreto de medidas urgentes para la sostenibilidad del sistema nacional de salud y viene propiciada, según afirma el señor presidente por la mala situación económica por la que atraviesa nuestro país.

Lo que no ha tenido en cuenta el Ejecutivo es que la medida es errónea no solo porque aplasta principios morales básicos y derechos humanos fundamentales, sino que, además no servirá para ahorrar en gasto sanitario.

Según numerosos estudios prestar servicios solo de urgencia a los adultos indocumentados es más costoso a largo plazo que la atención primaria y contribuye al colapso. Por no hablar de la posibilidad de expansión de enfermedades contagiosas.

Y yo me planteo la siguiente cuestión: ¿Si una persona viene a España porque en su país no tiene los medios sanitarios suficientes para sanar su enfermedad, de verdad seremos tan insensibles como para no atenderlos?

El capitalismo ha convertido a la sociedad en el ser vivo menos solidario y más egoísta.